Raúl Anguiano, pintor mexicano nacido en el estado de Jalisco en el marco del México post revolucionario. Poseedor de una gran personalidad así como de una larga actividad creadora. Ha sido considerado como uno de los mayores exponentes de la Escuela Mexicana de Pintura, debido a lo cual ocupa un lugar privilegiado en la historia del arte.

A la edad de cinco años realizó sus primeros trazos de los que surgieron dibujos de Álvaro Obregón, Venustiano Carranza y el torero Rodolfo Gaona. Siete años después, al cumplir doce, se incorpora a la Escuela Libre de Pintura que se encontraba en el Museo del Estado de Jalisco, en donde aprendió diversas técnicas y encontró la pasión por el arte prehispánico y popular.

A los diecinueve años llegó a México para entregarse al arte, tanto en la práctica como en la enseñanza, sobresaliendo como maestro fundador de la Escuela de Pintura y Escultura "La Esmeralda".

Desde sus inicios en la creación plástica destacó las cualidades idiosincráticas y expresivas de nuestra nación, de sus procesos sociales, de su diversidad étnica, de sus tradiciones populares rurales y urbanas, así como de sus festividades. Supo retratar personajes y momentos significativos, referir el calor, el brillo y la atmósfera de nuestra tierra y recrear los momentos que han forjado la historia de México.

Su obra confirma la maestría en el dibujo y un manejo de recursos que le permitió plasmar su genio en materiales y técnicas tales como óleo, acuarela, escultura, dibujo, bocetos para murales, monotipos, estampas, cerámica, tapices y esmaltes.

Con gran dominio técnico y del color realizó más de 70 dibujos de ruinas y estelas mayas, además de los paisajes, de la vida y costumbres de los lacandones. Estas experiencias marcaron la huella indígena de su trabajo y sirvió de inspiración para obras tan reconocidas como La Espina, Lacandonas asando monos zarahuatos y Nákin de perfil.

La presencia de Anguiano en el muralismo se justifica por su interés en el pensamiento revolucionario y el movimiento obrero, su espíritu se impregnó de estas convicciones que quedaron plasmadas en su primer mural realizado en el Centro Escolar Revolución en la ciudad de México.

A lo largo de su vida creó cerca de 50 murales, entre los que resaltan los realizados en el Museo Nacional de Antropología, en la Secretaría de Educación Pública, en el Museo Bowers en Santa Ana, California y en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Anguiano puede ser considerado como uno de los maestros del retrato en México, ya que este género constituye la parte más consistente de su obra. La particularidad de sus interpretaciones se convierte en un tributo del retratado, aspecto que se aprecia especialmente al tratarse de desnudos femeninos, en los que regala al espectador una figura fuerte, independiente y sensual.

Destacan los retratos de Alfa Henestrosa, María Asunsolo, Pita Amor, Brigita Anguiano, La Abuela, Cabeza de Viejo y La Muchacha del Abrigo Verde, así como de varios héroes nacionales que quedaron plasmados en los libros de texto gratuitos de escuelas primarias.

Tuvo un relevante periodo surrealista en donde su ideal estético recrea las imágenes de sueños e inquietudes del artista sobre las impresiones o circunstancias de la época. Destacan las obras de La Llamada del Instinto, Caín, Volviendo a la Tierra y El Sueño Marino.

Durante su larga trayectoria profesional colaboró en la ilustración de diversos libros y cerca de cincuenta catálogos de su obra. También realizó emblemáticas litografías basadas en refranes populares.

Su primera exposici§n fue en 1935 en Bellas Artes, junto con Máximo Pacheco, en la que presentó obras relacionadas con temas industriales, fábricas, fundiciones y escenas referentes al movimiento obrero.

A partir de entonces más de cien exposiciones individuales y colectivas han exhibido su obra en diversos museos, galerías e instituciones alrededor del mundo.

En vida fue muchas veces homenajeado y galardonado tanto en México como en el extranjero.

Fue de los primeros artistas gráficos que, junto con Siqueiros, inició con el pago en especie a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Dueño de una gran sensibilidad a los problemas sociales siempre colaboró con donación de obra para diversas campañas de apoyo a instituciones de asistencia social como la Cruz Roja, UNICEF, Rotarios, hospitales, casas de niños con cáncer, niños de la calle, madres solteras en la frontera y personas de la tercera edad, entre muchos otros. .

Alguna vez el Maestro, a una pregunta expresa acerca de cómo le gustaría ser recordado en la historia del arte y en la vida misma, respondió "Me gustaría que quedara algo de mi obra y se reconociera la Escuela Mexicana de Pintura. Por eso quiero donar lo mejor de ello a México, para su conservación y para que sea contemplada por las futuras generaciones².



 Brigita y Raúl


José Anguiano Peña


Abigaíl Valadez de Anguiano


Raúl al año


Raúl a los tres años


Raúl con su mamá


Raúl con sus hermanos


Raúl con el boceto de un mural



Raúl con su familia

Calle de Raúl Anguiano y Dr. Atl en Monterrey, México

Raúl con Tajín